Hacía su entrada al gimnasio de la Escuela Secundaria Hoshi, la adolescente estudiante de 14 años de décimo primer grado, Sora. La chica entra lenta y timidamente con un vestido azul celeste largo sin mangas, haciendo juego con un collar y aretes del mismo tono de color del largo vestido que cubrian en su totalidad a las hermosas zapatillas blancas que hacian una perfecta combinacion con los encajes blancos de aquel majestuoso vestido que tanto habia anhelado en la tienda del centro comercial. Lleva un peinado alto con dos largos rizos hacia atrás. Todos los que estaban en el gimnasio pusieron toda la atencion a Sora cuando entraba a aquel lugar. Hubo un silencio unico y todos hicieron un medio circulo como invitacion a que pasara al centro.
Continuó caminando y el joven Ringo quien es el mas popular de la clase salió a su encuentro, era un sueño hecho realidad. La recibió con los brazos extendidos y la tomó delas manos dandole un beso en la mejilla al junto que los demas estudiantes daban un grito de júbilo.
Todos tomaron a su pareja, Sora y Ringo comenzaron a bailar la suave musica que iniciaba. Aquellas miradas fijas decian muchas cosas, cuando en el coro de la cancion deica Kiss me, ella lo abrazó sintiendo su prfume y olor inconfundible; al mismo tiempo la joven en el trance de extasis que se encontraba le susurró al oido al joven Ringo cantando al ritmo de la canción... Kiss me, Kiss me…
Ringo la mira fijamente a los ojos y acercándose cierra sus ojos al punto de sentir su respiración en sus labios, esperando aquel beso soñado…
WAKE UP!!!!!!! WAKE UP!!!!!!! WAKE UP!!!!!!! WAKE UP!!!!!!! WAKE UP!!!!!!!
Sonaba la alarma de aquel reloj digital que de acuerdo a la tecnología ese era el timbre en mp3 para Sora despertarse todos los sabados a las 10 de la mañana. Su sueño fue interrumpido por aquel timbre que retumbaba la habitacion cada vez que sonaba. Espantada, Sora exitiende una mano y apaga la alarma, mira desde dentro de la sábana a la ventana donde puede observar un lagarto entrando; y volviendo a acurrucarse en su cama cubriendose completamente dentro de la sábana se queda mirando los dibujos estampados que tiene la manta que cubre su cama. Eran dos osos abrazados y pensaba en el sueño que acababa de tener, tratando de con su imaginacion terminar aquella escena que comenzo como lo esperaba.
Tocan la puerta de su habitación y vuelven a interrumpir su anhelada fantasía.
-¡Sora! - era su madre Ayame - ¿aun duermes?, Aiara llamó por telefono que viene en media hora a recogerte con su madre para ir al centro comercial.
-Está bien - respondió Sora desanimada.
Se sienta en su cama mira fijamente por la ventana al lagarto que está allí posado y dice:
-Buenos días nakama- luego voltea al espejo largo que se encontraba frente a ella. Piensa y se dice a si misma que para qué irá al centro comercial si no tiene el dinero para comprar el vestido que quiere ponerse para la fiesta de esa misma noche de la escuela.
Luego de prepararse y vestirse, Sora baja la escalera y se dirige al comedor.
-¿Por qué esa cara, Sora? -dice su madre Ayame colocando un vaso de jugo y dos huevos fritos con pan sobre la mesa.
-Hoy es el baile de bienvenida de la escuela y te pedí el dinero hace una semana -dice sentándose a la mesa, Sora.
-Sora, entiende que todo se ha complicado ultimamente ya hora mismo no tengo dinero para comprarte ese vestido que quieres.
-Lo sé, lo sé -suena una bocina de auto desde la calle - Es Aiara -dice tomando un sorbo de jugo y sale corriendo afuera.
-Pórtate bien con… -quedan las palabras a medias mientras ve como su hija cierra la puerta y sale.
Mientras van en el auto Aiara dice sonriendo:
-Pasaremos por casa de tía Fantina; es que mami debe preparar un bizcocho, debe hacerlo ella porque es la única que tiene el toque especial.
-Por lo que veo ese baile las tiene entusiasmadas a ambas -dice la madre de Aiara mientras guia desde el volante.
-No tanto como quisiera estar -dice Sora mirando hacia afuera.
-Deberías estarlo, tengo entendido que eres nueva en la escuela y has hecho grandes lazos de amistad -dice la madre de Aiara dandole animo.
-No dudo de mis amigas señora Takaya; dudo de que asista al baile esta noche -esta vez desvió su mirada hacia abajo- no puedo ir sin vestido.
Luego de unos minutos para llegar a su destino por fin son recibidos por la tia Fantina, hermana de la señora Takaya madre de Aiara.
Mientras Fantina y la señora Takaya hacian los preparativos del bizcocho Sora y Aiara veian la television.
-Te he notado muy distraida, es como si no estuvieras frente al televisor -dice Aiara.
-Lo estoy -responde Sora sin apartar la mirada del televisor- creeme que estoy frente al televisor.
-No es necesario que vayas con ese vestido, tienes otros que ponerte, Sora.
-No quiero hacer el ridiculo frente a todos en la escuela.
-¿O no quieres hacer el ridiculo frente a Ringo? -dice Aiara volteando a mirarla.
Sora se queda en silencio, toma el control y cambia de canal.
-No iré con él al baile, eso no debe preocuparme mucho -coloca el control remoto a su lado.
-Dijiste que no irias con él sin aun estar segura de si ibas o no para el baile.
-¿Le tenia que decir que si, sin aun tener un vestido con que ir? -dice Sora aun sin quitar la vista del televisor.
-No es bueno decirlo pero, Natsumi irá con él porque tú le dijiste que no. Y hasta ahora no tienes pareja.
-Si tengo pareja, iré con el tonto de Yutaro -dice Sora un poco exaltada- ademas estamos hablando del vestido ¿por qué tiene que estar en la conversación el nombre de Ringo? -se voltea de frenta a Aiara mirándola fijamente.
-Niñas, niñas -dice la señora Takaya saliendo de la cocina- ya es hora de comer eso quiere decir que nos quedaremos un rato mas y luego nos iremos al centro comercial.
-Aun no entiendo qué iré a hacer allá -dice Sora levantándose del sofá y saliendo a la alberca.
-¿Qué le pasa a Sora? -pregunta la señora Takaya probando del cucharón el bizcocho que tenía.
-No estoy segura si es un vestido o una fantasia acabada -dice Aiara en voz baja mirando hacia la alberca.
En otro lugar no muy lejano, en el cual van los jovenes y adultos a divertirse como lo es la pista de patinaje se encuentra Ringo junto a su mejor amigo Yoshihiro; luego de varias vueltas por la pista y saltos, se sientan a descansar.
-¿Todo listo para esta noche amigo? -dice Yoshihiro.
-Si, todo está preparado -dice sonriendo Ringo.
-¿Irás con Sora?
-No, ella me dijo que no irá conmigo. Natsumi me pidió que fuera con ella y no pude decirle que no.
-¿Qué me dejas a mí Ringo? Yo iré con la mas bella de todas.
-Pero, Yoshihiro, si no tienes con quien ir -Ringo, sonrie.
-Por eso mismo, mi gran acompañante se llama "soledad".
-No te preocupes amigo -dice Ringo, dandole unas palmaditas en la espalda- no te dejaré solo, a menos que haya un momento especial -ambos sonrien.
En el centro comercial van subiendo las escaleras Sora, Aiara y su madre la señora Takaya. Mientras van caminando hacia la tienda Sora dice:
-Vine para torturarme a mi misma -mira fijamente por el cristal de la tienda aquel vestido azul que solo estaba en sus sueños.
-Entremos, niñas -dice la señora Takaya.
Entran a la inmensa tienda, la señora Takaya se acerca a una de las vendedoras señalando a su hija, Aiara. Sora se acerca al maniquí que tiene el vestido azul como imaginándose que ella deberia estar dentro de ese vestido. Aiara se queda mirando a su amiga quien al faltar pocas horas para la esperada fiesta de bienvenida estaba un poco entusiasmada.
En ese mismo momento entran Natsumi y su madre, es la niña que ocuparía el lugar de acompañante del joven mas popular de la clase, Ringo; aquel a quien Sora le dijo un no rotundo dias antes.
-Hola chicas -saluda Natusumi sonriendo- vine a comprar mi vestido nuevo, seré la mas hermosa esta noche y mi galán, Ringo será el mas hermoso de la noche. Ustedes par de incompetentes parecerán sirvientas delante de esta reina.
-Niñas vengan -la señora Takaya llama a su hija y a Sora.
Luego de un rato buscar el vestido, medirselo, entrar y salir del probador, Sora logra ver a Natsumi junto a su madre envolviendo una caja en papel de regalo. Salen de la tienda y cuando voltea a ver a Aiara para ver como le queda el vestido ya salia del probador con el en mano.
Mientras la señora Takaya pagaba en caja el vestido de su hija Aiara, Sora pudo percatarse que el vestido azul celeste de sus sueños para el baile de bienvenida de la escuela no estaba allí. Fue cuando recordó que le habia dicho a Natsumi que el vestido que le gustaba era el de color azul celeste que estaba en la vitrina de la tienda Fashion Us del Centro Comercial. Todo su mundo cayó hecho polvo.
Sora, llegó a su casa cabizbaja, saludó a su madre, fue directamente a su habitación y se lanzó en la cama a llorar hasta quedarse dormida.
-¡Sora, Sora! -escucha a su madre Ayame llamarla, habian pasado horas desde que estaba durmiendo y no se habia dado cuenta que el tiempo habia corrido bastante rápido- Aiara te vino a buscar para ir al baile -Aiara entra a la habitación.
-Gracias, señora Ayame -dice Aiara sonriendo.
-No iré al baile con ningunos de los vestidos que esté dentro de ese closet -dice Sora sentandose en la cama y señalando su closet el cual estaba abierto desde temprano en la mañana cuando buscaba su ropa.
-Este vestido no está dentro de tu closet -dice Aiara lanzándole una caja envuenla en papel de regalo color azul celeste.
Sora abre aquella caja rapidamente y se sorprende al ver lo que allí dentro había; era el vestido con el cual soñaba ir al baile y que habia visto ese dia en la tarde en la tienda.
-Pero… Aiara… el vestido… Nat… -dice Sora, tartamudeando.
-No, Sora… estabas tan ocupada pensando en ti que no te diste cuenta cuando mami le pidió a la vendedora que lo envolviera. Natsumi se llevó el otro de color naranja. Apresúrate que mami nos espera en el carro -dice Aiara con una sonrisa y Sora le responde dando un salto desde la cama para darle un fuerte abrazo.
Mientras se preparaba, pensaba Sora que la noche era media perfecta ya que Ringo quien quería que fuera su pareja iria con su no tan amiga Natsumi.
Ayame, la madre de Sora le sonríe al ver lo hermosa que se ve su hija con ese vestido y la despide dándole un beso y las bendiciones antes de verla subir al auto y partir.
Al fin llegan, reciben instrucciones de la señora Takaya para volver a buscarlas y las chicas se dirigen al gimnasio, al tan esperado baile. Desde afuera se podia escuchar la musica a todo volumen. Emocionadas iban caminando tan rapido como podian con sus vestidos largos un poco levantados para facilitar la caminata.
Ya el baile habia comenzado y doblando el pasillo final logran ver los reflejos de las luces a traves de los cristales de la puerta. Antes de entrar Sora toma de la mano a Aiara y le mira fijamente:
-Gracias, si no fuese por ti, no estuviera haciendo este sueño realidad.
Entran al gimnasio y ven lo lleno que está, mientras adelantaban sentian como las empujaban y podian a penas pasar entre la multitud. Unos bailaban en medio de aquel lugar, otros en pequeños grupos platicaban y otros tomaban bebidas. Ellas avanzaban entre los empujones por la cantidad de personas que alli estaban logrando adelantar el paso, prácticamente tenían que gritarse para hablar una con otra.
Yoshihiro estaba frente a la mesa de las bebidas cuando agrandó enormemente los ojos al ver a Sora, tocó con el codo a su compañero y amigo inseparable quien no se habia percatado de que Sora habia llegado. Yoshihiro le señala con la boca hacia donde está la chica del vestido color azul celeste, quien tampoco aun se habia percatado de que el chico con quien soñaba estar en aquel baile la miraba fijamente contemplando su belleza. Ringo le susurra algo al oido a Yoshihiro y se dirige hacia ella.
Aiara logra ver que Ringo se acerca, y le dice a Sora al oido un poco emocionada:
-No gires, detrás de ti viene Ringo.
Cuando Ringo llega detrás de Sora, le toca el hombro y esta nerviosa gira despacio. Ringo le susurra algo al oido le toma de la mano y se pierden en la multitud.
Aiara queda totalmente asombrada con lo que acababa de ver; gira la cabeza buscando por todos lados a ver si estaba por allí Natsumi; cuando siente unas manos que le tocan su hombro; son sus dos amigas Nakuru y Xiang.
-Que bueno que llegaste, ven tenemos que contarte algo -dice Xiang, y Aiara va tras ellas perdiendose en la multitud.
En la parte de afuera del gimnasio, en el pasillo que da hacia el estadio de baseball están Sora y Ringo. Ella está un poco timida y él no le quita la mirada de encima. Desde que Sora llegó al baile nada ha sido como lo habia soñado aquella mañana, pero lo único que sí ha sido real es que tiene a Ringo a su lado.
-Eso es lo que ha sucedido -dice Ringo colocándose frente a ella.
-No sé si creerte Ringo, además me pones nerviosa mirándome así -dice Sora.
-Yo estoy mas nervioso al verte lo hermosa que estás, Sora -dice acercándose más- quisiera estar en tu mente para saber que piensas pero más aun quiero estar en tu corazón.
-No sé... Ringo... estamos en el pasillo del gimnasio y… -dice Sora con voz temblorosa.
-No importa -interrumpe Ringo- lo que importa es la persona con quien se está en ese momento -se va acercando poco a poco para besarla.
Por lo menos hasta ahí iba como el sueño que tuvo y que anhelaba tanto. Sora cierra los ojos dandole la bienvenida a aquellos labios, Ringo le toma de las manos y se prepara definitivamente a completar la accion que inició. Sora queria aquel beso tan esperado, dado por el chico que le gustaba de la clase y a quien todas admiraban por ser tan popular e inteligente en la misma.
Ringo toca el pelo de Sora con los dedos recorriendo su mejilla hasta la barbilla y dirigiendola con la yema de su debo para acercar los labios de Sora hacia él.
Sus corazones latian cada vez mas rapido y fuerte, las luces del pasillo se apagan, no importaba nada mas en aquel momento que lo que les estaba sucediendo. Sora se encontraba ya en un mundo fuera de su realidad que tan solo le hacia pensar en sentir los labios húmedos y rosados de Ringo; Sora le susurra casi sin entenderse bien aquellas palabras…
-Bésame.